
Se acabaron los “traspasos” de poder. El próximo 11 de marzo la Concertación no le entregará la banda presidencial a otra de sus emblemáticas figuras. No, porque tras 58 años la derecha chilena se impuso en una elección democrática. Este sí será un “cambio de mando”.
Región Creactiva no se inclina por ningún candidato o coalición, pero sí vislumbra un re-diseño en la política y en los políticos chilenos. “El cambio” se vive desde hoy, en una jornada que cobra ribetes históricos, tras la incertidumbre de las últimas semanas, del apoyo tardío de Marco Enríquez-Ominami; pero en definitiva del cierre de un ciclo que duró extensas dos décadas.
Es que los tres puntos porcentuales (hasta el cierre de este artículo) con que la candidatura de Sebastián Piñera (Coalición por el Cambio), superó al abanderado oficialista Eduardo Frei Ruiz-Tagle, delinea un giro jamás vivido en el panorama político nacional. Siempre viene bien una renovación y cuando hay un sector desgastado es imperativa la alternancia –en todo orden de cosas-, hecho que se revalidó durante todo este proceso eleccionario. Esto posee su paralelo con los negocios, porque siempre hay que saber reinventarse, con un plan concreto pues nadie nos puede asegurar que esa idea será “grito y plata”.
Fue titular en diversos portales y medios de todo el mundo, cuando catalogaron al candidato de la Unión Demócrata Independiente (UDI) como “el Berlusconi chileno”. El mismo será quien en unos días -o meses- más deberá desligarse de sus empresas. En un acalorado debate en el pasado periodo de campaña se juzgó si era compatible o no el servicio público con los negocios: si algo desea un empresario es que su patrimonio y sus inversiones sean prósperas, entonces ¿para usted es realmente factible esta “doble militancia”?
Por otro lado, tiemblan los empleados públicos al alero, hasta hoy, de la Concertación, que vivió su época más gloriosa en los 90’s y que hoy da un paso al costado ante el clamor popular. Se les remecerá el piso a muchos ministerios y entidades de aquel gobierno, donde probablemente se renovarán los funcionarios. Por lo mismo, tiemblan también los “apitutados” y esperamos que esas prácticas al fin desaparezcan, porque todos anhelamos que esos cargos sean para los más capacitados y no para los “más amigos”. Asimismo, cabe preguntarse si ¿temblarán también los delincuentes?, ¿se acabará la manoseada “puerta giratoria”? Lo que suceda de ahora en adelante es responsabilidad tanto de esta nueva coalición oficialista y de las personas que decidieron optar por ella, como también de quienes no lo hicieron.
En definitiva, estar atentos a este vertiginoso –quizás- cambio de paradigma. Levantar la voz si las cosas no son como parecen y, por supuesto, entregar las felicitaciones correspondientes cuando sí es como se pinta.
Rompiendo la historia
En un acto de unidad se transformó la visita de Eduardo Frei al comando de su contendor, ubicado en el Hotel Crown Plaza. Hasta allí llegó tras reconocer la derrota del bloque oficialista. Fue un “gesto” potente -e inédito- que pretende dejar la campaña sucia atrás y mirar al futuro. Los desafíos que se vienen por delante lo ameritan.
También fue novedoso ver a la Concertación admitiendo una derrota en el primer cómputo, pasadas las 18 horas. Y no cualquier derrota, perdieron la presidencia de la República. Nunca había sido así, pues en las elecciones anteriores siempre fue cómodo el triunfo del oficialismo.
Marco Enríquez-Ominami también instauró su propia ruptura, pues “seré opositor a ambos bandos”, comentó hace unos días. ¿Cuándo se había visto que un candidato no se adhiriera a ninguno de los bloques mayoritarios del país? ¡Jamás! Querámoslo o no, él es parte de este “re-diseño”.
Es el puntapié inicial de un nuevo gobierno, ése que se comenzará a vivir desde marzo de este año. Ahora es momento de cobrarle la palabra al presidente electo: alejarnos del populismo con el fin de realizar ese re-diseño a la política chilena, que tanta falta le hace. Tanto eso de legislar “con y para todos los chilenos” como esas múltiples promesas de campaña. Es que independiente de quien gobierne, siempre es necesario recordar que la política es para y por los ciudadanos -sean empresarios, clientes, barrenderos y/o gerentes- ¡en fin!, se trata de personas, ésas que ya se expresaron en las urnas.
FOTO: EMOL.com


















2 Comentarios
Lo que me gusto de estas elecciones fue la aplicación de un “intento de diseño” y de comunicar a través de la gráfica.
Ya sea copiado o muy parecido la marca del Sr. Sebastian a la del Sr. Lula, creo que se a notado un cambio. De igual manera creo que falta mucho de igual manera malas ampliaciones sobre todo la de los Diputados y Senadores.
Los demás candidatos de igual manera intentaron generar una marca, pero creo que estuvieron mal asesorados. A modo de comparación este el buen caso del Logo OBAMA. Marca que generaba sensaciones y comunicaba a la perfección lo que quería mostrar el Comando de OBAMA.
Esperemos que con este “cambio” el Diseño tome el protagonismo que se merece y se logre mejorar este país a través de el.
Saludos.
Es verdad, Piñera si tuvo un desarrollo de marca potente, la estrella comunicaba por si sola. Pero siempre me quedó la duda de por qué estaba mal dibujada, ¿era error de un diseñador o era para llamar la atención? Una de las líneas no es continua si se fijan.
A modo de corrección, si bien Piñera representa a la UDI mediante la Alianza por Chile, es militante de RN, no de UDI.
Saludos!