El brainstorming en español es comúnmente llamado como lluvia de ideas ó tormenta de ideas. Es una técnica que se realiza en grupo en donde surgen nuevas ideas sobre un tema o problema determinado. La lluvia de ideas es un trabajo totalmente relajado en donde cada uno de los integrantes va escribiendo libremente lo que está pensando. El brainstorming ayuda considerablemente a desarrollar el lado creativo de los integrantes de una empresa e incluso puede favorecer al desarrollo de proyectos creativos.
Esta herramienta se creó en 1941, luego de que Alex Faickbet en incansables búsquedas de ideas creativas para un nuevo negocio decidiera inventar este ejercicio, logrando más y mejores ideas que sus propios compañeros de trabajos iban aportando. Alex se dió cuenta que mientras más le daba libertades a sus empleados al momento de generar ideas, éstas resultaban ser más creativas y atractivas.
La principal regla del método es por el momento no cuestionarse la posibilidad de que las ideas puedan hacerse reales, ya que en un principio todo es válido y ninguna idea debe ser rechazada.
¿Cuándo debe ocuparse?
La lluvia de ideas se utiliza cuando exista la necesidad de:
Liberar la creatividad de los equipos
Generar un número extenso de ideas
Involucrar oportunidades para mejorar el proyecto actual
¿En qué nos ayuda?
A plantear y resolver los problemas existentes
A plantear soluciones alternativas
A desarrollar la creatividad
A discutir conceptos nuevos
¿Cómo se utiliza?
Se define el tema o el problema.
Se nombra a un conductor del ejercicio
Antes de comenzar la “tormenta de ideas”, explicará las reglas.
Se emiten ideas libremente sin extraer conclusiones en esta etapa.
Se listan las ideas
No se deben repetir
No se critican
El ejercicio termina cuando ya no existen nuevas ideas
Se analizan, evalúan y organizan las mismas, para valorar su utilidad en función del objetivo que pretendía lograr con el empleo de esta técnica.
Modo de uso
Mostraremos uno de los tres métodos que existen para hacer la Lluvia de ideas, véase más aquí:
Escoger a alguien para que sea el facilitador y apunte las ideas
Escribir en un pliego de papel o con varios post-it una frase que represente el problema y el asunto de discusión.
Escribir cada idea en el menor número de palabras posible.
Establecer un tiempo limite (aproximadamente 25 minutos)
Construir sobre las ideas de otros.
Los miembros del grupo de “lluvia de ideas” y el facilitador nunca deben criticar las ideas.
Eliminar las duplicaciones, problemas no importantes y aspectos no negociables.
Llegar a un consenso sobre los problemas que parecen redundantes o no importantes.
¿Cómo saco conclusiones generales?
Una vez obtenidos los terminos, debemos:
Tomar la lista obtenida del Brainstorming y combinar aquellas ideas que puedan ir juntas
Se numeran todos los ítems.
Se definen cuantos ítems votará cada integrantes (debe ser lo menos 1/3 del total).
Cada integrante escribe los ítems seleccionados
Contamos los votos
Eliminamos lo ítems con menor número de votos.
Repetimos los pasos anteriores con la lista reducida hasta que llegamos a una lista donde todos los ítems tengan el mismo peso.
Con la lista final se discute grupalmente hasta llegar a una decisión.
El Brainstorming, una lluvia de ideas para nuevos negocios
Esta herramienta se creó en 1941, luego de que Alex Faickbet en incansables búsquedas de ideas creativas para un nuevo negocio decidiera inventar este ejercicio, logrando más y mejores ideas que sus propios compañeros de trabajos iban aportando. Alex se dió cuenta que mientras más le daba libertades a sus empleados al momento de generar ideas, éstas resultaban ser más creativas y atractivas.
La principal regla del método es por el momento no cuestionarse la posibilidad de que las ideas puedan hacerse reales, ya que en un principio todo es válido y ninguna idea debe ser rechazada.
¿Cuándo debe ocuparse?
La lluvia de ideas se utiliza cuando exista la necesidad de:
¿En qué nos ayuda?
¿Cómo se utiliza?
Modo de uso
¿Cómo saco conclusiones generales?
Fuente: