En segundo lugar, una vez asumido el rol de los sentidos en la identidad, complementado con el diseño de ambiente de tu empresa y las formas de relacionarte con tu cliente, lograrás crear un diseño de experiencia en torno a la identidad. La forma en que se recorre tu empresa, su iluminación, texturas, actitud de la atención, y cuantos parámetros se te ocurran pueden multiplicar la percepción correcta del cliente, pero siempre recalcando que la complementación sea integradora y no burda (nuevamente el ejemplo de las frutas).
La identidad corporativa y los sentidos
En segundo lugar, una vez asumido el rol de los sentidos en la identidad, complementado con el diseño de ambiente de tu empresa y las formas de relacionarte con tu cliente, lograrás crear un diseño de experiencia en torno a la identidad. La forma en que se recorre tu empresa, su iluminación, texturas, actitud de la atención, y cuantos parámetros se te ocurran pueden multiplicar la percepción correcta del cliente, pero siempre recalcando que la complementación sea integradora y no burda (nuevamente el ejemplo de las frutas).
¡Atrévete! Integra más sentidos y crea una experiencia coherente con tu identidad.